JP niño perdido

Inspirarse es vivir, vivir… ¡tan sólo vivir! 

– Extracto:

En esta sitiada indiligencia 
cuyo remanso es un varadero de mi ser
se halla tan dócil mi fe, viéndola emerger
ante la racionalidad más excéntrica
del misticismo, a mi alma impura
que no otorga en mí sino la duda
desdichada en su apertura al más duro tesón
de vestir frío ropaje al pensamiento más traidor
eviterno en lo sombrío de la más condensas brumas.
– Que ha maltrecho mi razón.
– ‎Y ha despojado mi armadura.

Cáliz alto, fiera figura, no llaméis soledad la amargura.
Cae en este lecho un arroyo de tinta, espesa
de mal tintero y magias oscuras, artes y letras
dando la teoría contradictoria que augura
indomable eje torcido del timón, apresurando a babor
encalle predestinado a esta zona del temor
donde bienaventurados, cedieron postrados al miedo
escuchando la voz propia de sus locuras tan ciegos, creyendo
antiguas profecías de sirenas, perdidos marineros o la furia de Tritón.
– Desde mi naufragio las comprendo…
– ‎Y se deteriora el corazón.

– Desconozco cuantos soles han volado,
han pasado, han nacido y perecido
en el trecho en el que estaba;
sobre esta fábula mitológica sometido.
Y conocer en mi delirio, la existencia
de trece dioses, para trece reinos,
¡trece llaves! y solo un miserable cielo.
Y en su alcance, doce pasos en los cuales
todo se convierte en: un avance neutro.
Son siete los pecados que llamar capitales,
y son tantas capitales sin el nombre de estos.
Son tantos los muertos en esta vida
y no sé cuantos vivos parecen muertos
– Los nuestros –
siempre serán los nuestros.

Y decidme o aclararme
– ¿Cuantos gritos conforman el silencio?
callado, austero,
vacío y hermético,
en esta isla de despojos,
donde la basura es un tesoro
donde crezco.
– ¡Y evoluciono!
a pesar de las barreras.
Es todo tan difícil por aquí
– Que ya no me cuesta
¡Ya no me cuesta!
Al revés me alimenta y continúo.
Y por cada paso, me deshumanizo un poco más
y me convierto en persona
en animal, o pensamiento.
– ¿Qué más da la energía de la tierra
cómo sea y su acción?
Trece reinos, un cielo, un infierno
y este testarudo juglar o bufón…
– Zarandeado por lo versos
que a este absurdo mundo
poco le importó
y jamás prestó atención…

– Desdichado fue el poeta,
insurgente del renglón…

– Bajo un doble sentido
que quien comprenda:
– ¡Le sirvió…!

Versos y modelo: Jp
Fotografía: Carmen

 

 

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